Artículo
Buenas
prácticas ambientales y seguridad ocupacional en proyectos de construcción de
viviendas de interés social
Good environmental practices and occupational safety in
social housing construction projects
Daniel Corrales
Pérez
Email: dcorrales@coresgeoambiental.com
ORCID: https://orcid.org/0000-0001-7740-0238
Director
ejecutivo de Cores Consultores GeoAmbientales
DOI: https://doi.org/10.62407/f5y01y77
Recibido:
28/04/2026
Aceptado: 25/06/2026
Resumen
Los Proyectos
de Construcción de Viviendas de Interés Social (PCVIS) contribuyen a disminuir
el déficit habitacional que constantemente aumenta en Nicaragua. Son una opción
económica al alcance de las familias nicaragüenses que viven en condición de
extrema pobreza y con ingresos económicos entre uno y siete salarios mínimos
conforme a lo establecido por la Comisión Nacional del Salario Mínimo. No
obstante, el sector de la construcción por su naturaleza representa riesgos
laborales y ambientales potencialmente altos; y en este sentido, se deben de
aplicar la combinación de buenas prácticas ambientales y de seguridad del
trabajo que puedan contrarrestar o disminuir los accidentes laborales en los
puestos de trabajo que en las condiciones en que se ejecutan los PCVIS sí no se
aplican e implementan prácticas seguras pueden acentuarse los riesgos. Los
riesgos pueden ser minimizados desde la implementación de Programas de Gestión
Ambiental estrictos, rigurosos y fundamentados en el marco legal y ambiental
que rige en el país; donde, además de los planes para mitigar los impactos
ambientales y sociales, se incluyan los planes de gestión de seguridad del
trabajo, higiene y salud ocupacional, así como, políticas, reglamentos y
manuales de procedimiento de trabajo seguro. En este sentido, la supervisión
externa de los PCVIS con el acompañamiento de las instituciones pertinentes puede
jugar un rol determinante en garantizar ambientes de trabajo seguro,
resilientes y saludables mediante el uso y la aplicación de instrumentos
legales en materia ambiental y seguridad del trabajo, así como, marco
referencial de las directrices, salvaguardas ambientales y sociales, y normas
de desempeño que exigen los organismos internacionales que financian los PCVIS.
Finalmente, se puede resaltar el uso de prácticas ecológicas sencillas,
económicas y fácil de implementar, así como, la aplicación del principio de
prevención para los temas relacionados con la seguridad del trabajo.
Palabras clave:
Seguridad ocupacional, déficit
habitacional, Desechos Sólidos No Peligrosos, Viviendas de Interés Social
Abstract
Social Housing Construction Projects (PCVIS) contribute to reducing the
constantly growing housing deficit in Nicaragua. They are an affordable option
for Nicaraguan families living in extreme poverty with incomes between one and
seven minimum wages, as established by the National Minimum Wage Commission.
However, the construction sector, by its very nature, presents potentially high
occupational and environmental risks. Therefore, a combination of good
environmental and occupational safety practices must be implemented to
counteract or reduce workplace accidents. These risks can be minimized through
the implementation of strict and rigorous Environmental Management Programs,
grounded in the country's legal and environmental framework. These programs
should include plans to mitigate environmental and social impacts, as well as
occupational safety, hygiene, and health management plans, along with policies,
regulations, and safe work procedure manuals. In this regard, external
oversight of the PCVIS (Plans for the Prevention of Violence in Health) with
the support of relevant institutions can play a crucial role in ensuring safe,
resilient, and healthy work environments. This can be achieved through the use
and application of legal instruments related to environmental and occupational
safety matters, as well as the framework of guidelines, environmental and
social safeguards, and performance standards required by the international
organizations that fund the PCVIS. Finally, the use of simple, cost-effective, and
easily implemented environmentally friendly practices, along with the
application of the precautionary principle to occupational safety issues,
should be emphasized.
Keywords: Occupational Safety, Housing Shortage,
Non-Hazardous Solid Waste, Social Housing
El
déficit de viviendas (déficit habitacional) se caracteriza por el conjunto
de necesidades habitacionales insatisfechas de una población como resultado que
la demanda
habitacional es superior a la oferta, y se clasifica como cuantitativo
(ausencia de viviendas) y cualitativo (viviendas en condiciones deficientes). En
América Latina y el Caribe existe un déficit habitacional cuantitativo estimado
superior a los 23 millones de hogares, y un déficit cualitativo mayor
de 43 millones de viviendas (Programa
de la Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos [ONU-Habitat],
2015; Lince
y Vera, 2022).
El déficit de viviendas en Nicaragua se estima en 957,000 viviendas, que
corresponde a 609,609 viviendas en mal estado (63.7 %) y 347,391 demandas
nuevas de viviendas (36.3 %). A nivel de la Región Centroamericana, Nicaragua
se ubica en el tercer puesto en cuanto al déficit de viviendas por debajo de
Guatemala que se ubica en el primer lugar y Honduras en segundo lugar (Uniapravi, 2024; MHCP, 2023).
En el Plan Nacional
de Lucha contra la Pobreza y para el Desarrollo Humano (PNDH 2022-2026) se han
definido los avances en la lucha
contra la pobreza y la desigualdad, y transformaciones relevantes en el periodo
2007-2020, donde se establece el acceso a viviendas dignas de interés social
(PNDH, 2021). Los avances en términos de
subsanar el déficit habitacional como parte del Plan Nacional de Lucha contra
la Pobreza se enmarcan en la aprobación y reformas a la Ley No 677
de 2009.
Entre 2007-2020
como parte de las soluciones de viviendas establecidas por el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional (GRUN), a través del Instituto de la Vivienda Urbana y Rural
(INVUR), ha facilitado la construcción de 127,908.00 viviendas nuevas y mejoradas a familias
nicaragüenses de escasos y moderados recursos económicos. Solamente, durante el período 2007 a
Julio 2022, el GRUN promovió y facilitó la construcción 38,212.00 viviendas
nuevas (MHCP, 2023).
Los proyectos de construcción de viviendas de interés social traen
consigo impactos sociales altos particularmente en las familias nicaragüense
que carecen o no tienen acceso a una vivienda segura por las condiciones
socioeconómicas en que viven. Sin embargo, los proyectos de construcción pueden
potencialmente generar impactos ambientales moderados y de seguridad del
trabajo, higiene y salud ocupacional. Por consiguiente, es de suma importancia
diseñar e implementar medidas de mitigación y prevención para disminuir los
impactos que puedan generarse sobre la salud de las personas y el
medioambiente.
En el presente estudio se pretende conceptualizar los impactos
ambientales y riesgos laborales derivados de los proyectos de construcción de
viviendas de interés social y describir el uso de buenas prácticas ambientales
para mitigar riesgos ambientales y laborales.
En la Ley 677
de 2009, Ley especial para el fomento de la construcción de vivienda y de
acceso a la vivienda de interés social, se establecen los principios,
disposiciones, procedimientos, mecanismos, estatutos para que las familias
nicaragüenses en condición de extrema pobreza y escasos recursos económicos
puedan gozar del acceso a viviendas dignas y seguras.
En la Ley 965
de 2017; Ley de Reforma a la Ley 677 de 2009; se define el concepto de vivienda
de interés social como aquella construcción habitacional con un mínimo de
espacio habitable de treinta y seis metros cuadrados (36 m2), con
servicios básicos incluidos para que se desarrolle y dar garantía a los núcleos
familiares cuyos ingresos estén comprendidos entre uno y los siete salarios
mínimos del sector construcción y cuyo precio de venta final al consumidor no
exceda de cuarenta mil dólares de los Estados Unidos de América (U$ 40,000.00)
para viviendas unifamiliares, ni de Cincuenta Mil Dólares de los Estados Unidos
de América (US 50,000.00) para viviendas multifamiliares y forma parte del
patrimonio familiar.
En el PNDH para
el periodo del 222-2026 promovido por el GRUN se pretende continuar impulsando
la política de viviendas dignas y seguras, ejecutando programas y proyectos con
un enfoque de modelo de responsabilidad compartida entre los actores claves y
aliados estratégicos (Gobierno, Alcaldías, Organizaciones No Gubernamentales, Sector
Privado, Sector Financiero, Urbanizadores, Trabajadores y la Cooperación Internacional).
En el marco del
Programa Bismark Martínez se tiene previsto la construcción de más de 50,000.00
viviendas sociales. Así mismo, se continuarán ofreciendo facilidades de
financiamiento (tasas de interés, cuotas, subsidios etc.) para que las familias
nicaragüenses puedan adquirir un crédito hipotecario a largo plazo. De igual
modo, se continuará otorgando subsidios directos para la construcción y
mejoramiento de viviendas, así como, la exoneración de pagos de tributos a la
construcción de viviendas de interés social. Por ejemplo: exoneración del
Impuesto al Valor Agregado (IVA) por la compra de materiales de construcción,
herramientas o equipos menores con base a la Ley 965 de 2017.
Las cifras
reportadas por las instituciones de gobierno en concordancia con las políticas
públicas y marco legislativo de la construcción de viviendas de interés social,
así como, del déficit habitacional ascendente, sugiere que el Gobierno de Reconstrucción
y Unidad Nacional en el corto, mediano y largo plazo continuará ejecutando
proyectos para resolver el déficit habitacional. De tal forma, que más familias
nicaragüenses en condiciones socioeconómicas limitadas puedan tener acceso a
viviendas dignas y seguras.
En el país existe un compendio de leyes, reglamentos, decretos,
reformas, normas técnicas, acuerdos ministeriales asociados a la conservación y
protección del ambiente y seguridad de los trabajadores. De tal forma, que los
potenciales impactos ambientales y seguridad del trabajo generados en proyectos
de construcción de viviendas de interés social puedan ser mitigados y
compensados, para asegurar que las familias beneficiadas puedan vivir en un
ambiente agradable, seguro y resiliente.
Algunos instrumentos legales que están vinculadas a los PCVIS se
describen a continuación:
·
Ambientales
Ley General del
Medio Ambiente y los Recursos
Naturales, Ley de delitos contra el medio
ambiente y los Recursos
Naturales, Ley de Aguas Nacionales, Ley para la certificación de permisos y
autorizaciones ambientales, Ley de conservación, fomento y desarrollo
sostenible del sector forestal, Ley de vedas forestal, Ley general de servicios de agua potable y alcantarillado, Ley de
Municipios, Norma Técnica Obligatoria Nicaragüense (NTON 05 016-02) para el aprovechamiento de los bancos de material de
préstamo para la construcción, NTON 05 013-01 para el control ambiental de los
rellenos sanitarios de desechos sólidos no peligrosos, NTON 05 014-01 para el
manejo, tratamiento y disposición final de los desechos sólidos no peligrosos, NTON
05 015-01 para el manejo y eliminación de residuos peligrosos, NTON 05
012-02 de calidad del aire, NTON 05 027-05 para
regular los sistemas de tratamiento
de las aguas residuales y reúso, , decreto 20-2017 y sus reformas, decreto
21-2017,
·
Seguridad
del trabajo, higiene y salud ocupacional
NTON 22 003-10 Medidas de protección contra incendios
y Planes de emergencia, Ley de la Dirección General
de Bomberos de Nicaragua, Ley
general de higiene y seguridad del trabajo y su reglamento, Ley creadora del
sistema nacional para la prevención, mitigación y atención de desastres,
·
Sociales
Código del trabajo y sus reformas, Ley de Seguridad
Social, reformas y su reglamento, Ley General de inspección del trabajo, Ley de
accidentes de trabajo, Ley del salario mínimo, Ley de adición de riesgos y
enfermedades profesionales a la ley código del trabajo, Ley
de Reforma al Título VI Libro Primero del Código del Trabajo: “Del Trabajo de
los y las Adolescentes”, Ley de Derechos Laborales Adquiridos, Código Procesal
del Trabajo y de Seguridad Social de Nicaragua.
Las etapas específicas de un proyecto de construcción de viviendas de
interés social pueden variar conforme los planos y diseños de la construcción.
Sin embargo, hay etapas que son comunes en todos los proyectos, entre las que
se destacan las siguientes: movilización y traslado de personal, equipos y
maquinarias, limpieza del terreno, descapote, nivelación, compactación,
terraceo, excavaciones para construcción de estanques de infiltración de agua
pluvial, la instalación de obras de agua potable, drenaje pluvial, y sanitaria,
así como, construcción de Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales Domésticas,
fundaciones; instalación de obras de tendido eléctrico de baja y media tensión,
levantado de paredes, instalación de techo; particiones, vialidad, obras grises,
pinturas y acabados, y limpieza final.
Los factores
ambientales que afectan las actividades de los proyectos de construcción de
viviendas de interés social son: suelo, agua, aire, paisaje, flora, y fauna.
Los potenciales
impactos ambientales (negativos) generados durante las etapas de la
construcción se describen a continuación: alteración de la composición
geoquímica del agua superficial y subterránea, alteración del ciclo hidrológico
(escorrentía superficial y subsuperficial, infiltración, percolación, recarga
hídrica, red hídrica), pérdidas de suelo (erosión), sedimentación, disminución
de la capacidad de amortiguamiento de los suelos, generación de desechos
sólidos No peligrosos y Peligrosos, aumento del contenido de material
particulado y fino y alteración de la calidad del aire, disminución de la
cobertura vegetal, afectaciones a los hábitat de la fauna, pérdida y
desaparición de fauna, modificación de paisaje natural y urbanístico, aumento
del ruido ambiental (contaminación acústica), afectaciones a la salud de las
personas, entre otros.
Los proyectos de construcción de viviendas de interés
social en la lista taxativa del Sistema de Evaluación Ambiental de Permisos y Autorizaciones
para el Uso Sostenible de los Recursos Naturales (decreto 20-2017, Capitulo V,
Art. 15, numeral 19), se incluyen en categoría ambiental II. Los proyectos
categoría ambiental II en función de la naturaleza del proceso y los
potenciales efectos ambientales, se consideran como de Alto Impacto Ambiental
Potencial según el decreto 20-2017 de 2017.
Históricamente, en la industria de la construcción se ha registrado la
tasa más alta de lesiones incapacitantes y muertes, así como, accidentes laborales
entre las industrias del sector económico (Carcaño y Chagoyán, 2013;
Sousa y Días, 2014).
En los anuarios estadísticos del Ministerio del Trabajo se reportan los
accidentes laborales por sector y actividad económica, así como, por el nivel
de gravedad de los riesgos (leves, graves, muy graves y mortales). En el sector
de la construcción entre el periodo de 2016 -2021 según los últimos anuarios
publicados, se reportaron la ocurrencia de 112 accidentes laborales, de los
cuales 57 son clasificados como graves y 6 letales (Ministerio del Trabajo
(MT), 2021).
En la Tabla 1 se puede observar los riesgos laborales más comunes e
identificados en proyectos de construcción de viviendas con base a la
clasificación de riesgos (biológicos, físicos, químicos, mecánicos,
ergonómicos, psicosociales y eléctricos).
Tabla 1. Tipología de riesgos laborales en proyectos de construcción
|
Grupos de riesgo |
Tipos de riesgos |
|
Riesgos biológicos |
Exposición a microorganismos infecciosos
(Covid-19, Influenza, Tétano, Leptospirosis, intoxicaciones derivadas del uso
de sustancias peligrosas, vegetación, etc.) |
|
Exposición a sustancias tóxicas de origen vegetal
por el contacto con arbustos venenosos (Picapica, Guiligüiste
etc.) |
|
|
Exposición a sustancias tóxicas de origen
biológico por picadura de insectos, mordeduras de animales (barba amarilla,
cascabel, coral etc.) |
|
|
Riesgos físicos |
Ruido (uso de maquinarias pesada) |
|
Vibración (uso de brinquina,
compactador vibratorio) |
|
|
Estrés térmico, irritación de la piel, golpe de
calor por radiación y por convección en trabajos a la intemperie. |
|
|
Caídas de personas a distinto nivel (trabajo en
alturas sin uso de arnés, desorden, andamios inestables por falta de anclaje)
|
|
|
Caídas de personas al mismo nivel (andamios con
bases inestables por falta de anclaje, desorden, irregularidades del
terreno). |
|
|
Riesgos químicos |
Inhalación y contacto con sustancia tóxicas como
el cemento |
|
Contactos con sustancias cáusticas o corrosivas
(pintura, diluyentes, pegamento PVC, pasta gypsum).
|
|
|
Jabones y detergentes (agentes de limpieza). |
|
|
Riesgos mecánicos |
Golpes con objetos o herramientas. |
|
Proyección de fragmentos o partículas. |
|
|
Golpes por cargas por izaje
y apareo |
|
|
Cortes y heridas con herramientas cortopunzantes |
|
|
Riesgos ergonómicos |
Fatiga por posturas y posiciones inadecuadas |
|
Movimientos repetitivos |
|
|
Posturas forzadas |
|
|
Las actividades son realizadas de pie en casi
toda la jornada laboral. |
|
|
Posturas inadecuadas en el manejo de cargas. |
|
|
Fatiga por esfuerzo |
|
|
Sobreesfuerzo |
|
|
Riesgo Psicosociales |
Rotación del personal de la obra (trabajadores
temporales, migraciones, despidos) |
|
Estrés emocional |
|
|
Riesgos eléctricos |
Electrocución |
|
Quemaduras y lesiones leves (exposición a líneas
eléctricas con corrientes) |
|
|
Explosiones |
|
|
Fuente: Elaboración propia, Sandino
y Rodríguez, (2023). |
|
El tamaño del proyecto en términos del número de viviendas y el área de
construcción, son factores que influyen en la magnitud de los impactos
ambientales derivados de la dispersión física de material particulado y fino
(DFMPF). Es decir, que en proyectos de mayor envergadura se genera mayor DFMPF
que en proyectos de menor escala.
Así mismo, la etapa de construcción (descapote, nivelación, terraceo,
fundaciones, levantado de paredes, instalación de techo etc.) en la que se
encuentra el proyecto de construcción determina en gran medida el tipo, la
magnitud y cantidad de material particulado y fino que puede ser dispersado.
Durante, el descapote y nivelación es donde se genera mayores movimientos de
tierra con maquinaria pesada y consecuentemente donde ocurre mayor DFMPF.
De igual modo, la estación climática (invierno y verano) asociadas al
clima y tiempo atmosférico que prevalece durante la construcción de viviendas
incide en la DFMPF. Por lo tanto, en el verano (época seca) es donde se genera
la mayor DFMPF y consecuentemente es el periodo donde se acentúan las
afectaciones a la calidad de aire y salud de las personas.
El porcentaje de humedad del suelo indica el momento oportuno y
requerimientos de agua para el control de material particulado y fino. La
entrada del invierno y frecuencia de las lluvias aumenta el contenido de
humedad en el suelo lo que disminuye la frecuencia de riego y en algunos casos
se detiene la aplicación de riego con cisternas.
Por otro lado, las características físicas del suelo (textura
granulométrica, estructura, contenido de humedad, materia orgánica etc.), así
como, la intensidad de la operación de la maquinaria pesada influye en la
DFMPF. Los suelos de Occidente son de origen volcánico y se caracterizan por
presentar textura fina y media (altos contenidos de arcilla y limo), profundos
y de relieve topográfico plano. Es la región del país donde en condiciones
naturales se promueve la dispersión física (acción del viento) y que durante
las actividades de la construcción se acentúan los mecanismos de DFMPF.
Particularmente, durante la etapa de fundación (viga zapata etc.),
instalación de acometida de agua potable (caja de registro) y saneamiento,
construcción de andenes, huellas vehiculares y acceso a las viviendas, se
genera pequeños movimientos y acumulación de tierra y es posible que se generen
o acentúen la dispersión de polvo.
Así mismo, en los acopios temporales de escombros de la construcción,
así como, durante los desalojos, evacuación y traslados de los escombros se
pueden promover la DFMPF.
Por otro lado, en la época seca, sequías prolongadas y canículas
acentuadas y particularmente en las etapas preliminares de la construcción, la
velocidad (km/h) con la que se transporta o circula la maquinaria pesada
(retroexcavadora, pala mecánica, compactadoras, motoniveladora, cisternas
etc.) y equipos (mezcladora de concreto,
generador de corriente, brinquina etc.) que operan en
los proyectos puede ser un factor determinante que promueve la DFMPF
En términos generales en los proyectos de construcción de viviendas, se han identificado dos tipos de fuentes de generación de desechos sólidos No peligrosos. Los empaques plásticos, cartón o papel que recubren algunos materiales de construcción (bolsas de cemento, empaque de materiales de construcción etc.), así como, los recipientes donde se almacenan las materias primas de la construcción (pinturas, pegamentos, diluyentes etc.). Así mismo, los restos de los materiales de construcción (vidrio, hierro, gypsum, etc.). Es decir, desechos propios de los proyectos de construcción de viviendas.
Por otro lado, existen los desechos que son generados por los trabajadores (botellas y bolsas plásticas, empaque de comidas, cajetillas de cigarros, recipientes etc.). En los proyectos de construcción de viviendas se ha observado la generación de grandes cantidades de plásticos principalmente botellas de bebidas.
La principal problemática ambiental asociada a los desechos sólidos No
peligrosos es la dispersión física por el viento y el agua, y transporte final hacia
los cauces naturales y aguas superficiales (ríos, lagunas, lagos etc.). Así
mismo, la dispersión mecánica (equipos) realizada por la actividad antrópica y
la disposición final en sitios no autorizados.
La lixiviación de sustancias potencialmente peligrosas de los desechos
almacenados sin ningún tipo de tratamiento como resultado de la ocurrencia de
procesos químicos, físicos y biológicos puede alterar la composición de la
calidad del agua superficial y subterránea. De igual modo, los desechos
orgánicos expuestos a las condiciones ambientales pueden generar malos olores
como resultado de la descomposición de la materia orgánica y consecuentemente
afectaciones a la salud de las personas.
El volumen de los desechos sólidos No peligrosos que se genera en proyectos de construcción de viviendas es una función de la naturaleza o tamaño del proyecto, sistema constructivo, y del número de viviendas que simultáneamente se encuentran en proceso de construcción. Es decir, que en proyectos pequeños se genera menor cantidad de desechos que en proyectos emblemáticos y de mayor envergadura.
La etapa
en la que se encuentra la construcción de las viviendas puede determinar la
generación y la cantidad de los desechos sólidos. Es decir, que existen
diferencias en las cantidades de desechos que se generan durante el descapote,
nivelación, compactación, terraceo, fundación, trazado, levantado de paredes,
instalación de estructuras de techo, acabados etc.
Los escombros de la construcción están definidos como cualquier material
selecto o tierra común producto de las excavaciones de fundaciones de
viviendas, muros, residuos de mezclas, ripios de madera, pedazos de bloques, blocon, maxiblock, gypsum, metal entre otros generados durante el proceso
constructivo.
Normalmente, en los proyectos se encuentran con frecuencia en andenes, en el perímetro de las viviendas en proceso de construcción, dispersos en los frentes de trabajo y a la orilla de las calles para su posterior desalojo.
En
la época húmeda (invierno) los escombros generados durante la construcción de
viviendas sin ningún tipo de manejo, puede producir estancamiento de agua que
consecuentemente puede promover la proliferación de mosquitos y enfermedades
(Dengue hemorrágico, Malaria, Zica, y Chikungunya etc.) y afectar la salud de las personas.
De
igual modo, durante la acumulación temporal, evacuación, transporte y
disposición final de los escombros de la construcción se puede generar la DFMPF
y consecuentemente afectar la calidad del aire y salud de los trabajadores y
población aledaña.
Las sustancias o residuos se clasifican como peligrosas en función de
las características físicas, químicas y que por el nivel de exposición puedan
generar peligro sobre la salud humana y ambiente. Las características físicas y
químicas se traducen en sí las sustancias son volátiles, inflamables, toxicas,
reactivas, mutagénicas, cancerígenas, irritantes, infecciosas, corrosivas,
densidad, solubilidad, concentración, persistencia, biodegradibilidad
entre otras características (Corrales, 2018; NTON
05 015-02, 2002)
Las
sustancias y residuos peligrosos que se han identificado en los proyectos de
construcción de viviendas se describen a continuación: derivados del petróleo
(combustibles, grasas, aceites etc.), aditivos de concreto, cemento, repemax, pegamentos PVC, emulsiones asfálticas, bombillas,
luminarias, pinturas y aditivos.
El cemento contiene sílice y es una de las materias
primas que más se utilizan y manipulan en los proyectos de construcción de
viviendas. Los trabajadores manipulan las bolsas de cemento durante la
preparación y mezcla del concreto, y si no se implementan medidas de seguridad
ocupacional puede convertirse en una sustancia peligrosa para la salud humana
por el hecho que los trabajadores inhalan aire cargado de partículas finas de
cemento.
La sílice puede provocar la enfermedad conocidas como
“silicosis” y “fibrosis pulmonar”. La silicosis es derivada de la inhalación de
aire con silicio con diversos grados de afectación (aguda, crónica, acelerada)
en función del nivel de exposición, y puede provocar insuficiencia
respiratoria, cáncer en los pulmones y tuberculosis, mientras la fibrosis
pulmonar es una condición médica en donde el tejido profundo de los pulmones se
va cicatrizando; lo que provoca que el tejido se vuelva grueso y duro y es posible
que la sangre no reciba suficiente oxígeno.
Por otro lado, el uso de maquinaria pesada genera desechos
peligrosos entre los que se destacan los siguientes: aceite usado de motor, aceite de transmisión y
diferencial, aceite de sistema hidráulico, combustible, hilazas con aceite y/o
combustible, filtros de aceite y combustible.
Los humanos que están expuestos a altos niveles de ruido afectan las terminaciones nerviosas del oído interno, entre más tiempo y niveles de exposición los efectos son más severos, hasta el punto de la pérdida auditiva inducida por ruido que promueve el estrés, hipertensión, afectar el sueño, molestia, limita la capacidad de oír sonidos de alta frecuencia y comprender las conversaciones orales, lo que perjudica gravemente la capacidad de comunicarse (OSHA, 2025; EPA; 2025; WHO, 2018).
El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades estima que 22 millones de trabajadores cada año en sus puestos de trabajo están expuestos a ruido potencialmente dañino (OSHA, 2025).El Departamento del Trabajo y la Administración de Salud y Seguridad Ocupacional de los Estados Unidos (OSHA por sus siglas en inglés) establece que el límite de exposición permisible de la OSHA para personas que están expuestos al ruido por 8 horas de jornada laboral es de 90 dBA (OSHA, 2025).
En Europa se
recomiendan niveles de ruido menores a 53 dB entre diversos entornos o espacios
(tráficos rodados, tráfico ferroviario, aviones, turbinas eólicas) a los que
están expuestas las personas. Así mismo, para el ruido ambiental en general, se
recomienda no superar los 70 dB como promedio anual (WHO, 2018).
La
Organización Mundial de la Salud (WHO por sus siglas en inglés) reporta que los
niveles de exposición al ruido de una persona no deben ser superior a 70
decibeles, ya que el oído humano puede tolerar y asimilar ese nivel de sonido
sin ser dañado de manera temporal o permanente, pero cualquier ruido por arriba
de ese volumen sonoro puede ser peligroso para el ser humano.
El uso de
maquinaria pesada que no se encuentra en buen estado en los proyectos de
construcción de viviendas puede generar niveles molestos de ruido y contaminación acústica, lo que puede ocasionar
afectaciones a la salud de los trabajadores y molestias a los pobladores.
En los Proyectos de Construcción de Interés
Social (PCVIS) para evitar la DFMPF se puede implementar el uso de carpas,
lonas, geotextiles o coberturas sobre la caja de carga (camastro) de los
camiones que trasladan escombros de la construcción, tierra, arena o material
selecto, de tal forma, que se pueda evitar las afectaciones a la calidad del
aire dentro y fuera de los proyectos (Castillo, 2016; Carillo y García, 2016;
Velasquez, 2011). En este sentido, las empresas constructoras pueden apoyarse
con los guardas de seguridad que se encuentran en la entrada principal de los
proyectos para que puedan regular y controlar el ingreso de camiones que
cumplan con la medida preventiva establecida en los proyectos.
La velocidad de transporte de maquinaria pesada puede
ser regulada, controlada y normada a una velocidad promedio de 25 km/h para no
incrementar innecesariamente la dispersión y emisión de material particulado y
fino.
Por otro lado, se puede definir un modelo enfocado en
el marco lógico del proyecto de construcción en función de promover la salud y
calidad ambiental. Por ejemplo: priorizar la construcción de las calles y
avenidas para garantizar el revestimiento (adoquines, concreto hidráulico,
carpeta asfáltica etc.), de tal forma, que se pueda evitar la dispersión
mecánica de material particulado y fino durante el transporte y circulación de
maquinaria pesada y equipos de construcción.
Así mismo, se sugiere el cerramiento metálico
y con geotela en el perímetro del polígono de los
proyectos para evitar molestias en la población aledaña al proyecto y la
expansión de la pluma de material particulado que pueda generarse por la
dispersión física y mecánica.
La frecuencia óptima de riego en función de las
características físicas del suelo, condiciones climáticas y el control de
registro de aplicación de agua con cisternas han sido clave para mitigar la
DFMPF en los PCVIS.
En la NTON 05 -014-02 de 2002, se establecen las medidas ambientales para
garantizar la gestión integral y segura de los desechos sólidos No peligrosos,
las que pueden ajustarse e implementarse en la fase de ejecución y operación de
los PCVIS.
En los PCVIS se puede promover el uso de recipientes metálicos y plásticos
rotulados con tapaderas, así como, otros tipos de recipientes de cartón o sacos
de nylon, que pueden ser rotulados con pintura y marcadores conforme la
naturaleza (cartón, papel, plásticos, metal, orgánicos etc.). De tal forma, que
se pueda promover la clasificación y separación de los residuos desde su fuente de generación
para asegurar su reciclaje, reúso o disposición adecuada en un sitio municipal autorizado
conforme a lo establecido en las autorizaciones ambientales (Daga y Janampa,
2025; Machaca, 2024).
De igual modo, se puede entregar una bolsa a cada cuadrilla de trabajo con
capacidad de 25 libras; para el depósito de los desechos y residuos ordinarios
y comunes generados por los trabajadores en los frentes de trabajo en caso de
que se supere la capacidad de los recipientes.
En este sentido, es importante realizar cálculos y estimaciones de la
cantidad de desechos y residuos que se generan en los PCVIS en función del
número de trabajadores y tamaño del proyecto para definir el número de
recipientes, estrategias y prácticas a implementar para evitar la dispersión física
de los desechos y residuos en el entorno, así como, transporte por la acción
del agua y el viento hacia los cauces naturales, drenaje naturales y cuerpos de
agua particularmente en el invierno.
En los PCVIS para prevenir la dispersión de los
desechos se puede promover el uso de una práctica ambiental, ecológica sencilla
y fácil de implementar, que consiste en insertar soportes metálicos en el suelo
para colocar las bolsas vacías de Cemento, Bond Plus y Repemax.
De esta manera, también se facilita la manipulación de los desechos durante la
evacuación y desalojo de los frentes de trabajo.
Por otro lado, las empresas constructoras se les puede solicitar la carta
de factibilidad y recibo oficial de caja de uso de los vertederos municipales,
así como, evidencias fotográficas del desalojo, transporte y disposición final
en sitios autorizados para asegurar la gestión segura de los desechos sólidos
No peligrosos.
En cuanto a los escombros de la construcción como medida preventiva para evitar los riesgos ambientales y laborales derivados del mal manejo se propone la evacuación frecuente y periódica de los PCVIS. La evacuación de los escombros de la construcción al finalizar el proyecto no representa ningún tipo de medida de control ambiental para mitigar la dispersión de material particulado y fino.
La altura de los acopios temporales de escombros debe alcanzar una altura inferior a los 2.0 m ya que a mayores alturas se promueve la DFMPF. De hecho, la dispersión física en el medio (entorno) dependen en cierta medida de las particularidades, granulometría y tamaño de los escombros y la altura de la acumulación de escombros. Sin embargo, se sugiere la evacuación frecuente de los frentes de trabajo y disposición final en sitio autorizado.
Por consiguiente, un sitio ordenado y libre de escombros de la
construcción puede convertirse en un espacio libre de obstáculos y permitir
evitar la ocurrencia de accidentes en los frentes de trabajo relacionados por
caídas y torceduras.
En la fase de operación de los PCVIS se pueden
definir e implementar estrategias y acciones para la gestión integral y segura
de los desechos entre las que se destacan: diseño de flyer
para entrega a los residentes, uso de redes sociales, campañas publicitarias
para jornadas de limpieza, rótulos alusivos a prohibir botar basura, campañas
de difusión y perifoneo, así como, recomendaciones técnicas y mensajes alusivos
al manejo eficiente de los desechos sólidos No peligrosos generados por los
residentes del proyecto.
Las redes sociales
como el Facebook (fan page), grupos de WhatsApp, así como, el uso de
aplicaciones de diseño gráfico de uso gratuito, pueden permitir realizar
notificaciones y comunicaciones a los residentes (beneficiarios) sobre la
importancia del manejo adecuado, integral, seguro y sostenible de los desechos
generados dentro y fuera de las viviendas.
Las sustancias peligrosas en los PCVIS se pueden utilizar de forma
segura durante la ejecución de los proyectos de construcción. Durante el sellado de perlines con pintura (Fastyl) se pueden implementar prácticas sencillas para
prevenir salpicaduras y pequeños derrames de pinturas y otros tipos de
sustancias peligrosas. Es decir, que en principio se debe orientar terminar la
pintura que se extrae del recipiente original a pequeños recipientes plásticos
o metálicos. De tal forma, que se pueda evitar excedentes de sustancia o
pintura en los recipientes y que pueda volcarse. En todo caso, se propone
utilizar recipientes con tapaderas, para garantizar cerrar los recipientes en
caso de que no se pueda utilizar toda la pintura o sustancia peligrosa.
En cuanto a
salpicadura y fugas de derivados del petróleo en la maquinaria pesada y equipos
que operan en los proyectos y se encuentran en mal estado, se pueden
implementar algunas prácticas para prevenir los impactos sobre la calidad
ambiental del entorno. En este sentido, es importante disponer de registros de
mantenimientos preventivos y correctivos realizado a la maquinaria pesada,
equipos y vehículos que laboran en los proyectos.
La maquinaria
que opere en los proyectos deberá de encontrarse en excelentes condiciones
mecánicas, de tal forma que se pueda garantizar un estado óptimo de
funcionamiento. Por lo tanto, la maquinaria pesada no deberá de tener fugas de
aceite de mangueras del sistema hidráulico y lubricación que puedan impactar o
potencialmente contaminar el suelo durante el transporte y cuando la maquinaria
se encuentra estacionada.
Por
consiguiente, los propietarios de la maquinaria pueden presentar ante la
supervisión externa o instancias gubernamentales, los registros de cambio de
aceite en función de las horas de operación, así como, cambios de empaques, y
el control de cambio de aceite hidráulico del diferencial, aceite del motor,
filtros de aceite y combustibles. En este sentido, se pretende realizar los
mantenimientos oportunos de la maquinaria y equipos para prevenir los impactos
ambientales sobre el entorno. De igual modo, la disposición de los certificados actualizados y vigentes
de la inspección mecánica y emisión de gases de la maquinaria pesada que es
utilizada en los proyectos.
Así mismo, se
propone garantizar que los mantenimientos se realicen fuera de los proyectos en
talleres de mecánica donde se utilicen buenas prácticas para el manejo de los
desechos peligrosos. De igual modo, durante el trasiego de combustible se puede
promover el uso de hipo tanques y surtidores ajustados a vehículos livianos
para evitar pequeños derrames que pueden ser generados accidentalmente al
utilizar métodos manuales.
En el área donde se repara y estaciona la maquinaria se propone como
medida preventiva colocar plástico por debajo de la maquinaria, así como,
aplicar una capa de material triturado, arena y después aplicar una capa de
aserrín de unos 10 cm de espesor sobre la superficie del suelo para evitar la
potencial contaminación del suelo por salpicadura y derrames de hidrocarburos.
Otras opciones para prevenir potenciales derrames de hidrocarburos pueden ser utilizar bandejas antiderrames colocadas en los recipientes que almacenan combustibles. Además, hojas tabulares, esponjas absorbentes, alfombras de contención y material absorbente orgánico en el área de trasiego para prevenir migración y transporte de hidrocarburos. El aserrín es un excelente material absorbente y es económico para utilizarlo en los proyectos (Martínez, 2023).
Para
evitar la dispersión accidental, exposición a las condiciones climáticas y
potencial contaminación del entorno por desechos peligrosos se puede
implementar prácticas preventivas. Las hilazas impregnadas de hidrocarburos,
filtros de aceite, filtros de combustible y aceite usado generados durante los
mantenimientos, así como, el material removido de áreas impactadas por derrames
de hidrocarburos; se deben de registrar en hojas de control; y depositarlas en
recipientes rotulados colocados sobre áreas impermeabilizadas. Así mismo, los residuos peligrosos generados se sugieren
resguardar en bodegas seguras (ventilación, señalización, impermeable, extintores etc.), hasta
ser entregados a un gestor ambiental autorizado (Sertrasa, Soluciones Bioeco, Environmental
Protection & Control) para su tratamiento ex situ y disposición final (NTON 05-015-02; 2002;
NTON-05-032-19, 2002).
Las empresas constructoras pueden evidenciar la
entrega de desechos peligrosos a la empresa responsable de realizar el
tratamiento y disposición adecuada de estos residuos. Entre las evidencias
escritas reportadas sugeridas se encuentran: recibos, orden de compra, orden de
retiro u otros comprobantes suministrados por la empresa encargada del
reciclaje o disposición final de residuos peligrosos.
Finalmente, se debe de promover la capacitación de todos los
actores claves involucrados en la operación y mantenimiento de maquinaria
pesada y equipos en temas relacionados con buenas prácticas ambientales, manejo
seguro de las sustancias y desechos peligrosos, legislación ambiental entre
otros.
En la ley 618 de 2007; título V referido a las condiciones de higiene
industrial en los lugares de trabajo; en el artículo 121 del capítulo 5 se
establece “que a partir de los 85 dB (A) para 8 horas de exposición y siempre que no se
logre la disminución del nivel sonoro por otros procedimientos se establecerá
obligatoriamente dispositivos de protección personal tales como orejeras o
tapones. En ningún caso se permitirá sin protección auditiva la exposición a
ruidos de impacto o impulso que superen los 140 dB (C) como nivel pico
ponderado.
En los PCVIS no se debe realizar trabajos con maquinaria pesada fuera
del horario establecido por el Ministerio del Trabajo (8:00 a.m
– 5:00 p.m), en caso de trabajar en horarios
nocturnos se debe notificar a la población y a las autoridades competentes con
anterioridad. Así mismo, se debe promover el uso de silenciadores
que disminuyan los niveles de ruido de la maquinaria.
Los
mantenimientos correctivos y preventivos oportunos pueden permitir que las
emisiones sonoras de los equipos pesados y livianos no sean severas o dañinas
para la salud de trabajadores.
La correcta
señalización como medida de seguridad es sumamente importante para prevenir la
ocurrencia de accidentes del personal que labora en los PCVIS, así como, de
terceras personas vinculadas al proyecto (Layme,
2025; Moya, 2023). De igual modo, la
señalización es una estrategia para asegurar un adecuado comportamiento de los
trabajadores y terceras personas durante una emergencia y la ocurrencia de
fenómenos naturales y desastres.
La señalización consiste en atraer la atención de los trabajadores sobre la existencia de determinados riesgos, prohibiciones u obligaciones, alertar a los trabajadores cuando se produzca una determinada situación de emergencia que requiera medidas urgentes de protección o evacuación y por otro lado facilitar a los trabajadores la localización e identificación de determinados medios o instalaciones de protección, evacuación, emergencia o primeros auxilios (Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo [INSST], 2023).
Los
dispositivos y símbolos de señalización deben de cumplir con la nomenclatura internacional
de la ISO 7010. Las señalizaciones que comúnmente se utilizan son las de
prohibición (color rojo), obligación (color azul), advertencia (color amarillo)
y evacuación (color verde).
En principio para colocar la señalización se deben de identificar los
sitios críticos (mapas de riesgos) que representan riesgos laborales en los
PCVIS entre los que se destacan los siguientes: zanjas de excavación para la
construcción de pozos de infiltración e instalación de tubería de agua potable
y saneamiento, instalación de techo o trabajos en altura, conexiones
eléctricas, construcción de tragantes, operación de maquinaria pesada,
instalación de tanques de almacenamiento de agua potable, construcción de
sistemas de tratamiento de aguas residuales domésticas, estanques de
infiltración de agua pluviales, canales de drenaje pluvial, manipulación de
sustancias peligrosas etc.
Se propone la
identificación de los sitios críticos asociados a riesgos laborales, para
definir el tipo, número de
señales, localización, así como los dispositivos de señalización que se deben
ubicar en cada uno de los sitios críticos.
En
los PCVIS se pueden utilizar varios tipos de señalización entre los que se
destacan: cintas amarillas de precaución, cintas rojas de prohibición, vallas
de seguridad, mallas fluorescentes y rótulos estandarizados y no
estandarizados.
Se
sugiere que en las vallas de seguridad se oriente y coloque mensajes alusivos
para evitar el acceso a los sitios. Por ejemplo: No hay paso, Hombres
trabajando, Prohibido el paso etc. Así mismo, es recomendable supervisar los
frentes de trabajo periódicamente para verificar que las áreas se encuentren
señalizadas. Por otro lado, las cintas de los perímetros de seguridad se caen por
efecto del viento. Por lo tanto, los perímetros de seguridad se deben de estar
restableciendo para asegurar la seguridad de los sitios críticos.
En los PCVIS se puede fomentar y promover el uso de recursos para
atención de emergencias tales como botiquín de primeros auxilios, extintores
contra incendios, rutas de evacuación y punto de reunión, vacunación con
esquemas preventivos de Tetáno, Influenza, Tétano etc..
En cuanto a los extintores se sugiere hacer evaluaciones e inspecciones
mensuales de los extintores para verificar vigencia, presión, estado del
extintor, señalización y ubicación apropiada (visibilidad y accesibilidad).
En todos los
PCVIS se deben de conformar las brigadas
de Primeros Auxilios, Brigadas de Conatos de Incendios, Brigadas de Evacuación.
Así mismo, se debe promover el uso de sistema de alarma (megáfono), identificación
de unidad de salud más cercana, números telefónicos de organizaciones e
instituciones que atienden emergencias, camillas, aplicación de protocolo
Reanimación Cardiopulmonar (RCP), simulacro para la aplicación de plan de
emergencia y plan de evacuación. En cuanto, al uso correcto de los recursos
para emergencias se sugiere realizar capacitaciones impartidas por gestores
autorizados por el Ministerio del Trabajo y dirigidas hacia los trabajadores
que laboran en los proyectos.
De igual modo, se sugiere la revisión de la Norma Técnica Obligatoria Nicaragüense, Medidas de Protección Contra Incendios,
Planes de Emergencia (NTON -22-003-10), así como, Norma
Técnica Obligatoria Nicaragüense de Protección contra Incendios, Requisitos
Generales (NTON 22-001-04), las
cuales establecen los lineamientos para la planificación y organización operativa
de los planes de emergencia dirigidos al manejo de las contingencias que puedan
ocurrir en diferentes escenarios en este caso del proceso constructivo.
El Equipo de Protección Personal (EPP) se
define como el conjunto de elementos y dispositivos, diseñados específicamente
para proteger al trabajador contra accidentes y enfermedades que pudieran ser
causados por agentes o factores generados con motivo de sus actividades de
trabajo y de la atención de emergencias (NOM-017-STPS-2008).
En el Art. 133, del título VII de la Ley
General de Higiene y Seguridad del Trabajo, se expresa que el EPP es cualquier tipo
de equipo destinado a ser utilizado por el trabajador para que lo proteja de los
riesgos en el desempeño de sus labores, así como, cualquier complemento o
accesorio destinado a tal fin.
El uso del EPP por parte de los trabajadores en
los PCVIS no es común. La experiencia indica que hay varias causas que pueden
influir en el uso del EPP entre las que se destacan las siguientes: poca
cultura del uso del EPP, conciencia inapropiada sobre el uso del EPP,
empoderamiento deficiente sobre los EPP, costos de los EPP, presupuestos
deficitarios limitan la compra de EPP, inexistencia de instrumentos
regulatorios en los proyectos, ausencia de un gestor de seguridad en los
proyectos, poca presencia y seguimiento de las instituciones pertinentes en el
cumplimiento de las obligaciones de los empleadores entre otras.
Los cascos, botas y chalecos reflectivos son los EPP que más se utilizan en
los PCVIS. No obstante, se utilizan en menor proporción tapones auditivos,
lentes, cubre nuca para cascos, barboquejo, y en líneas de vida. En cuanto al
uso del casco, los trabajadores tienen el mal hábito de colocarlo sobre la
gorra o sombreros. En este sentido, se sugiere colocarlo directamente sobre la
cabeza para garantizar máxima seguridad ante golpes por caída de objetos.
Es sumamente importante realizar periódicamente la evaluación sobre la
disposición y estado del EPP que utilizan los trabajadores mediante inspección
en campo y valoración cualitativa (bueno, regular, malo) mediante el uso de
formatos. Por otro lado, los trabajadores deben
identificar los riesgos e implementar medidas preventivas cuando se trabaja en
altura (instalación de estructura de techo, levantado de paredes etc.)
considerando que comúnmente no se utiliza arnés de seguridad.
La capacitación de los trabajadores en temas relacionados con el uso adecuado del EPP, importancia del EPP, evaluación de riesgos laborales (físicos, químicos, eléctricos, biológicos, ergonómicos, psicosociales, etc.), entre otros puede contribuir a prevenir la ocurrencia de accidentes laborales.
Se sugiere que el personal que laboran en las zanjas de excavación debe de disponer del EPP básico. Así mismo, para disminuir los riesgos se pueden implementar prácticas relacionadas con mantener los perímetros de seguridad combinadas con señalización, y colocar escaleras equidistantes en el interior de las zanjas para evacuar en caso de ocurrencia de desastres y fenómenos naturales.
5.
Conclusiones
La gestión de los riesgos ambientales y laborales en el marco conceptual
de las políticas públicas y directrices de los organismos internacionales que
financian y otorgan los créditos durante la ejecución de los PCVIS; se
convierten en un proceso dinámico de constante cambios y ajustes en función de
asegurar resultados satisfactorios en términos de la protección y conservación
del ambiente y la vida de los trabajadores y beneficiarios.
Los resultados exitosos de implementar estrategias, acciones y planes
vinculadas al cumplimiento de los Estándares o Normas de Desempeño de Organismos
Internacionales y Nacionales, Salvaguardas ambientales y sociales son
acumulativos y ascendentes. Por consiguiente, se convierte en un proceso de
mejora continua que permite contribuir al desempeño satisfactorio de todas las
partes interesadas involucrados en los PCVIS.
El cumplimiento de las especificaciones técnicas y ambientales con base
a los instrumentos guías de los Organismos Internacionales y Nacionales depende
de la participación activa e involucramiento de todos los actores claves y
partes interesadas (instituciones gubernamentales, gobiernos municipales,
contratistas, inspectores ambientales, gestores de seguridad, organismo de
financiamiento y crédito, beneficiarios de los proyectos, empresas
constructoras etc.) involucrados en la ejecución de los PCVIS. Así mismo, se
debe tener un conocimiento de los instrumentos legales (leyes, decretos,
acuerdos ministeriales, normativas, códigos etc.) vinculados con los PCVIS.
La
implementación de prácticas ambientales y seguridad del trabajo sencillas y
preventivas para mitigar los impactos, empoderamiento de las empresas
constructoras, seguimiento, monitoreo y control continuo, visitas periódicas de
campo por parte de la supervisión externa, visitas a los proyectos por
organismo donantes, sensibilización y concientización, capacitaciones,
supervisión externa rigurosa y estricta son algunos requerimientos que pueden
contribuir a disminuir los riesgos ambientales y laborales en Proyectos de
Construcción de Viviendas de Interés Social.
· Supervisión externa estricta y rigurosa
La supervisión externa a las
empresas constructoras durante la ejecución de los PCVIS se ha caracterizado
por ser un proceso incómodo, tedioso, complicado y sensible, porque el origen
de la supervisión se enmarca en las exigencias del cumplimiento de
lineamientos, directrices y políticas conforme a planos, diseños, dictamines,
contratos, permisos ambientales y otros tipos de instrumentos guías.
En principio la supervisión externa debe ser estricta y rigurosa,
fundamentada en la experiencia comprobada, compromiso, formación educacional,
ética profesional, comunicación asertiva, estratégica. Por lo tanto, se tiene
que entender y comprender todos los instrumentos guías que rigen el marco
conceptual de la formulación y ejecución de los PCVIS.
Así mismo, se debe tener un conocimiento de los instrumentos legales
(leyes, decretos, acuerdos ministeriales, normativas, códigos etc.) vinculados
con los PCVIS. Además, se deben elaborar y validar con el cliente los formatos
de evaluación conforme a los instrumentos guías de los proyectos. Por otro
lado, la capacitación permanente del personal involucrado en los proyectos. De
tal forma, que se puedan establecer las bases estratégicas para desarrollar la
supervisión externa de forma estricta y rigurosa.
Sin embargo, el cumplimiento de las especificaciones técnicas y
ambientales con base a los instrumentos guías no solamente depende de la
supervisión externa, sino de la participación activa e involucramiento de todos
los actores claves y partes interesadas (instituciones gubernamentales,
gobiernos municipales, contratistas, inspectores ambientales, gestores de
seguridad, organismo de financiamiento y crédito, beneficiarios de los
proyectos, empresas constructoras etc.) involucrados en la ejecución de los PCVIS.
Los resultados exitosos de implementar estrategias y acciones vinculadas
al cumplimiento de los estándares de desempeño de organismos internacionales y
nacionales son acumulativos y ascendentes. Por consiguiente, se convierte en un
proceso de mejora continua que permite contribuir al desempeño satisfactorio de
todas las partes interesadas involucrados en los PCVIS.
Finalmente, la gestión de los riesgos ambientales y laborales en el
marco conceptual de las políticas públicas y directrices de los organismos
internacionales que financian y otorgan los créditos durante la ejecución de
los PCVIS; se convierten en un proceso dinámico de constante cambios y ajustes
en función de asegurar resultados satisfactorios en términos de la protección y
conservación del ambiente y la vida de los trabajadores y beneficiarios.
· Gestor ambiental, seguridad e higiene ocupacional
En cada proyecto de construcción de viviendas de interés social debe
permanecer a tiempo completo un responsable de la gestión ambiental, seguridad,
higiene y salud ocupacional, con formación académica afín a las ciencias
ambientales con especialidad en seguridad del trabajo, higiene y salud
ocupacional, para garantizar el cumplimiento de los lineamientos y directrices
que otorgan los organismos internacionales y las instituciones del estado en el
marco de la supervisión externa.
No obstante, la supervisión ambiental y seguridad del trabajo en cada
proyecto ejecutado puede ser asumida por las empresas constructoras. En este
sentido, se debe de involucrar a todo el personal que labora en el proyecto con
la dirección del ingeniero residente o coordinador de proyecto en conjunto con
el apoyo de la gerencia de las empresas y las orientaciones técnicas de la
supervisión externa.
La capacitación del personal que labora en las empresas constructoras
por gestores autorizados del Ministerio de Trabajo ha permitido desarrollar
capacidades, habilidades y destrezas. De tal forma, que se pueda ir formando
personal para que puedan atender y cumplir con todas las exigencias ambientales
y seguridad del trabajo que se enmarcan en los Programas de Gestión Ambiental,
Resoluciones Administrativas, y directrices de los organismos que otorgan
créditos para la ejecución de los PCVIS.
7. Referencias
bibliográficas
Carcaño, R. G. S., & Chagoyán, A. R. S. (2013). Gestión de riesgos de seguridad y salud en trabajos de construcción. Revista Digital Educación en Ingeniería, 8(16), 161-175.
Castillo Carrillo, L. D. (2016). Contaminación del ambiente con material particulado ocasionado por la circulación vial en la construcción de la PTAP los angelinos de la ciudad de Bucaramanga y sus medidas de mitigación para disminuir la afectación a la población y los recursos naturales.
Carrillo, L. D. C., & García, C. M. R. (2016).
Contaminación del ambiente con material particulado ocasionado por la
circulación vial en la construcción de la ptap los
angelinos de la ciudad de Bucaramanga y sus medidas de mitigación para
disminuir la afectación a la población y los recursos naturales. /https://digitk.
areandina. edu. co/server/api/co
re/bitstreams/47c10e32-1a56-452d-8b44-36f619de47a7/content.Corrales-Pérez,
D. (2018). Control de la contaminación de los suelos: un desafío para la
humanidad. La Calera, 18(31),
115-118.
Daga Agüero, H. Y., & Janampa Rivera, M. J. (2025).
Influencia de la gestión ambiental en el manejo de residuos sólidos en la
construcción del Terminal Portuario Multipropósito Chancay (ZOP y CI) Etapa 1,
2024
Decreto
20-2017 de 2017. (2017, 29 de noviembre). La Gaceta.
Diario Oficial No 228.
Decreto
06-2025 de 2025. (2025, 7 de mayo). La Gaceta.
Diario Oficial No 80.
Decreto 96-2007 de 2025. (2027, 12 de octubre). La Gaceta.
Diario Oficial No 196.
Decreto 440 de 1945. (1945, 25 de octubre). La Gaceta. Diario
Oficial No 227.
Decreto-
Ley 974 de
2022. (2022, 22 de febrero). La Gaceta. Diario Oficial No 34.
Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo [INSST], 2023. Guía Técnica sobre señalización de seguridad y salud en el trabajo. https://www.insst.es/documentacion/catalogo-de-publicaciones/guia-tecnica-sobre senalizacion-de-sst-2023
Layme Vilca, E. (2025). Señalización de residuos sólidos y su influencia en
la gestión de riesgos ambientales en la obra vial tramo II (Puente Cullco-Wuelcahueco), Ilave,
Puno-2025.
Ley 677 de 2009.
(2009, 4 de mayo). La Gaceta. Diario Oficial No 80.
Ley 965 de 2017. (2017,
31 de octubre). La Gaceta. Diario Oficial No 207.
Ley 613 de 2007.
(2007, 13 de julio). La Gaceta. Diario Oficial No 133.
Ley 217 de 1996.
(1996, 6 de junio). La Gaceta. Diario Oficial No 105.
Ley 559 de 2005.
(2005, 21 de noviembre). La Gaceta. Diario Oficial No 225.
Ley 620 de 2007.
(2007, 4 de septiembre). La Gaceta. Diario Oficial No 169.
Ley 1192 de 2024.
(2024, 19 de febrero). La Gaceta. Diario Oficial No 31.
Ley 462 de 2003.
(2023, 4 de septiembre). La Gaceta. Diario Oficial No 168.
Ley 585 de 2006.
(2006, 21 de junio). La Gaceta. Diario Oficial No 120.
Ley 293 de 1998.
(1998, 2 de julio). La Gaceta. Diario Oficial No 123.
Ley 40 de 2021.
(2021, 13 de octubre). La Gaceta. Diario Oficial No 189.
Ley 837 de 2013.
(2013, 15 de mayo). La Gaceta. Diario Oficial No 88.
Ley 618 de 2007.
(2007, 13 de julio). La Gaceta. Diario Oficial No 133.
Ley 337 de 2000.
(2000, 7 de abril). La Gaceta. Diario Oficial No 70.
Ley 336 de 1945.
(1945, 1 de febrero). La Gaceta. Diario Oficial No 23.
Ley 539 de 2006. (2006,
20 de noviembre). La Gaceta. Diario Oficial No 225.
Ley 664 de 2008.
(2008, 19 de septiembre). La Gaceta. Diario Oficial No 180.
Ley 125 de 2007.
(2007, 26 de junio). La Gaceta. Diario Oficial No 120.
Ley 456 de 2004.
(2004, 8 de julio). La Gaceta. Diario Oficial No 133.
Ley 474 de 2003.
(2003, 21 de octubre). La Gaceta. Diario Oficial No 199.
Ley 516 de 2005.
(2005, 17 de enero). La Gaceta. Diario Oficial No 11.
Ley 815 de 2012
(2012, 29 de noviembre). La Gaceta. Diario Oficial No 229.
Lince, M.,
Vera, F. (2022, 27 de octubre). Tres
estrategias para reducir el déficit de vivienda en América Latina y el Caribe.
Ciudades Sostenibles. https://blogs.iadb.org/ciudades-sostenibles/es/estrategias-reducir-deficit-vivienda-america-latina-caribe/
Machaca Mamani,
J. H. (2024). Evaluación e implementación del manejo ambiental de residuos de
construcción Puno 2024.
Martínez-Serrano,
C. A. (2023). Formulación de un Programa de Educación Ambiental Para los
Proyectos de Obras Civiles Basado en la Construcción del Conjunto Residencial
Terrazas de Molinos en Bogotá, Colombia.
Ministerio de Hacienda y Crédito Público. (2023). Marco Presupuestario de Mediano Plazo 2023–2026. http://www.hacienda.gob.ni/hacienda/presupuesto2023/mpmp/243.InstitutoViviendaUrbanaRural.pdf
Moya, E. V. (2023). Análisis de los riesgos
laborales en operaciones y trabajos viales, propuesta de una guía básica de
seguridad y señalización para los trabajos en la vía.
NTON 05 016-02 de
2002. (2002, 2 de octubre). La Gaceta. Diario Oficial No 186.
NTON 05 013-01 de
2002. (2002, 22 de abril). La Gaceta. Diario Oficial No 73.
NTON 05 014-02 de
2002. (2002, 24 de mayo). La Gaceta. Diario Oficial No 96.
NTON 05
015-01 de 2002. (2002, 5 de noviembre). La
Gaceta. Diario Oficial No 210.
NTON 05
012-02 de 2002. (2002, 6 de noviembre). La
Gaceta. Diario Oficial No 211.
NTON 05
027-05 de 2006. (2006, 10 de mayo). La Gaceta.
Diario Oficial No 90.
NTON 22 003-10
de 2011. (2011, 13 de diciembre). La
Gaceta. Diario Oficial No 235.
Norma
Oficial Mexicana NOM017-STPS-2008,
Occupational Safety and Health Standards [OSHA] (2025, 31 de julio). Occupational
Noise Exposure. https://www.osha.gov/noise/
Plan Nacional de Lucha contra la Pobreza y para el Desarrollo humano
(PNDH, 2021). Plan Nacional de Lucha contra la Pobreza y para el Desarrollo
humano 2022-2026. https://www.pndh.gob.ni/documentos/pnlc-dh/PNCL-DH_2022-2026(19Jul21).pdf
Programa de la Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Habitat), 2015, Déficit habitacional en américa latina y
el caribe: Una herramienta para el diagnóstico y el desarrollo de políticas
efectivas en vivienda y hábitat. https://unhabitat.org/sites/default/files/download-manager-files/D%C3%A9ficit%20habitacional.pdf
Sousa, V., Almeida, N. M., & Dias, L. A. (2014). Risk-based management of
occupational safety and health in the construction industry–Part 1: Background
knowledge. Safety science, 66,
75-86.
Sandino, R. E. R.,
& Rodríguez, D. P. (2023). Enfoque preventivo: Identificación de riesgos
laborales en los procesos de construcción de viviendas. Constructora rocassan.
Enfoque, 32(28), 45-60.
United States Environmental
Protection Agency [EPA] (2025, 31 de julio). Summary of the Noise Control Act. https://www.epa.gov/laws-regulations/summary-noise-control-act
Unión
Interamericana para la vivienda (Uniapravi). Déficit
habitacional en países de América Latina y el Caribe (Sanchez,
R), Cuaderno N° 280 Julio – Septiembre
2022, Lima, Perú
Velásquez Peñuela, E. A. (2011). Alternativas de mitigación de emisiones de material particulado generado por la planta de triturados Yopal (CASANARE).
World Health Organization [WHO] (2018). Environmental Noise Guidelines
for the European Region. https://www.who.int/europe/publications/i/item/9789289053563