Revista de Ciencias de la Salud - Universidad
Americana. Vol. 2, Núm. 2, Año 2, enero-junio 2026
Artículo original de investigación
Variantes anatómicas de las arterias coronarias en angiotomografía computarizada: prevalencia en pacientes del
Hospital General de México.
Anatomical variants of coronary arteries in computed tomography
angiography: prevalence in patients of the General Hospital of Mexico.
Berali Del Espíritu Santo Padilla1
beraliesp@gmail.com
https://orcid.org/0009-0005-2346-1269
Víctor Alfonso Hernández García2
https://orcid.org/0009-0006-5300-2378
Patricia Rodríguez Nava3
https://orcid.org/0000-0001-7083-0569
Ernesto Javier Dena Espinoza4
https://orcid.org/0000-0002-8028-9355
1,2 Médico Residente de la especialidad en Imagenología diagnóstica y terapéutica, Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga”.
3,4 Médico Adscrito de la especialidad en Imagenología diagnóstica y terapéutica, Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga”.
Recibido: 04/03/26 | Aceptado: 05/05/26 https://doi.org/10.62407/p50rb434
Resumen
La angiotomografía coronaria es la modalidad de referencia no invasiva para la evaluación integral de la anatomía coronaria. Objetivo: Determinar la prevalencia de las variantes anatómicas de las arterias coronarias detectadas por angiotomografía computarizada (CCTA) y evaluar su asociación con datos clínicos compatibles con isquemia miocárdica en pacientes del Hospital General de México. Metodología: Se realizó un estudio observacional, descriptivo, retrospectivo y transversal en pacientes sometidos a CCTA en el Hospital General de México entre marzo y noviembre de 2025. Se analizaron variables demográficas, la presencia de variantes anatómicas coronarias y datos clínicos de isquemia miocárdica, definidos con base en el diagnóstico clínico y el motivo de envío consignados en el expediente. Se empleó estadística descriptiva y la prueba de chi‑cuadrada de independencia para evaluar asociaciones. Resultados: Se analizaron 88 estudios, con una edad media de 54 ± 19 años; el 51.4% correspondió al sexo femenino. Se identificaron variantes anatómicas coronarias en el 28.41% de los casos. Las variantes más frecuentes fueron la presencia de ramo intermedio (36%), dominancia coronaria izquierda (36%), puentes miocárdicos (20%) y origen izquierdo de la arteria coronaria derecha (8%). El 57% de los pacientes presentó datos clínicos de isquemia miocárdica. Se observó una asociación estadísticamente significativa entre la presencia de variantes anatómicas y datos de isquemia miocárdica (p = 0.034), sin asociación significativa con el sexo (p = 0.058). Las complicaciones relacionadas con el procedimiento fueron infrecuentes (2.91%) y se limitaron a la infiltración del medio de contraste. Conclusiones: La prevalencia de variantes anatómicas de las arterias coronarias en nuestra población fue mayor a la reportada en la literatura. La CCTA demostró ser una herramienta diagnóstica segura y eficaz para su identificación. La asociación observada entre variantes anatómicas y datos clínicos compatibles con isquemia resalta su relevancia clínica y la necesidad de su estudio en la práctica clínica.
Palabras clave: Arterias coronarias; variantes
anatómicas; angiotomografía coronaria (CCTA);
isquemia miocárdica; tomografía computarizada cardiaca.
Abstract
Coronary computed tomography angiography (CCTA) is the noninvasive reference modality for comprehensive evaluation of coronary anatomy.
Objective: This study aimed to determine the prevalence of coronary artery variants
identified via CCTA and assess their clinical association with myocardial
ischemia in a Mexican patient cohort. Methodology: An observational, descriptive, retrospective,
cross-sectional study was conducted in patients who underwent coronary computed
tomography angiography at the Hospital General de México between March and
November 2025. Demographic variables, the presence of coronary anatomical
variants, and clinical data compatible with myocardial ischemia were analyzed.
Ischemia-related data were defined based on the clinical diagnosis and the
indication for referral documented in the radiology record. Descriptive statistics
were used, and associations were evaluated using the chi-square test of
independence. Results: A total of 88 studies were analyzed, with a mean age of
54 ± 19 years; 51.4% of the patients were female. Coronary anatomical variants
were identified in 28.41% of cases. The most frequent variants were the
presence of a ramus intermedius (36%), left coronary dominance (36%),
myocardial bridging (20%), and left-sided origin of the right coronary artery
(8%). Clinical data compatible with myocardial ischemia were present in 57% of
patients. A statistically significant association was observed between the
presence of coronary anatomical variants and ischemia-related clinical data (p
= 0.034), with no significant association with sex (p = 0.058).
Procedure-related complications were infrequent (2.91%) and were limited to
contrast medium infiltration. Conclusions: The prevalence of coronary anatomical variants in this
Mexican population was higher than that reported in the international
literature. Coronary computed tomography angiography proved to be a safe and
effective diagnostic tool for their identification. The observed association
between anatomical variants and clinical data compatible with myocardial
ischemia underscores their clinical relevance and highlights the need for
systematic recognition in routine clinical practice.
Keywords: Coronary arteries, anatomical variants, coronary computed tomography
angiography, myocardial ischemia, cardiac computed tomography
Introducción
Las enfermedades cardiovasculares constituyen uno
de los principales problemas de salud pública a nivel mundial y representan la
primera causa de mortalidad global. Dentro de este grupo, la cardiopatía
isquémica es responsable del mayor número de defunciones y se asocia con una
elevada carga de morbilidad, discapacidad y costos para los sistemas de salud
(Sánchez‑Pérez et al., 2021). Factores como la transición epidemiológica, el
envejecimiento poblacional y la alta prevalencia de hipertensión arterial, diabetes
mellitus, dislipidemia, obesidad y tabaquismo han contribuido a que estas
patologías mantengan una tendencia ascendente en las últimas décadas
(Ferreira‑González, 2014).
En este contexto, las variantes anatómicas de las
arterias coronarias han sido tradicionalmente subestimadas desde el punto de
vista clínico y epidemiológico. Debido a que se consideran entidades poco
frecuentes y, en la mayoría de los casos, asintomáticas, por lo que suelen
identificarse de manera incidental durante estudios de imagen realizados por
otras indicaciones (Gomes de Farias et al., 2024). La prevalencia reportada en
la literatura es altamente variable, con cifras que oscilan entre 0.6% y 18.4%,
lo que refleja tanto diferencias poblacionales como la falta de estandarización
en los criterios diagnósticos y la definición de variante o anomalía coronaria
(Hernández‑Hernández et al., 2017).
A pesar de ello, la relevancia clínica de estas
variantes ha sido progresivamente reconocida. Se estima que aproximadamente el
20% puede asociarse a manifestaciones clínicas potencialmente graves, como
angina, isquemia miocárdica, síncope y arritmias ventriculares (Galperin-Aizenberg et al., 2015). Además, diversos estudios han
documentado que hasta un tercio de estas variantes puede relacionarse con
muerte súbita, particularmente en población joven y durante el ejercicio físico
intenso, lo que las convierte en una causa relevante, aunque subdiagnosticada,
de eventos cardiovasculares catastróficos (Angelini, 2007; Kini et al., 2007)
Desde el punto de vista fisiopatológico, la
repercusión clínica de una variante coronaria depende de múltiples factores.
Entre ellos se incluyen el territorio miocárdico irrigado, la relación del vaso
con estructuras adyacentes, la presencia de compresión dinámica durante el
ciclo cardiaco y la coexistencia de enfermedad aterosclerosa
(Fujimura et al., 2014). Estas condiciones pueden favorecer mecanismos de
isquemia como el robo coronario, la compresión extrínseca del vaso, el espasmo
coronario o la alteración del flujo coronario durante el esfuerzo físico,
incluso en ausencia de estenosis aterosclerótica significativa (Lin et al.,
2013).
Para comprender la relevancia de estas variantes,
es necesario revisar brevemente la anatomía coronaria normal. En condiciones
habituales, la arteria coronaria derecha se origina en el seno de Valsalva
derecho y recorre el surco auriculoventricular derecho, mientras que el tronco
coronario izquierdo se origina en el seno de Valsalva izquierdo y se bifurca en
la arteria descendente anterior y la arteria circunfleja. La dominancia
coronaria se define por la arteria que origina la arteria descendente posterior,
siendo derecha en la mayoría de los casos (70–90%), izquierda en 7–13% y
codominante en hasta 20% de la población (Kesieme et
al., 2024).
Desde una perspectiva embriológica, las variantes
anatómicas coronarias se originan a partir de alteraciones en los procesos de vasculogénesis y angiogénesis durante el desarrollo fetal
(Thiene et al., 2021). Estos incluyen la formación del plexo vascular
subepicárdico, su conexión con la raíz aórtica y la remodelación posterior del
árbol coronario. Alteraciones sutiles en cualquiera de estas etapas pueden dar
lugar a variaciones en el origen, trayecto o terminación de las arterias
coronarias, algunas de las cuales pueden tener implicaciones hemodinámicas y
clínicas relevantes (Angelini, 2014).
Con el objetivo de sistematizar su estudio,
diversas clasificaciones han sido propuestas. Una de las más utilizadas en
estudios de imagen es la clasificación de Greenberg, derivada de la propuesta
embriológico‑anatómica de Angelini, que agrupa las anomalías en tres categorías
principales: anomalías del origen, del trayecto y de la terminación. Este
enfoque permite una descripción ordenada, reproducible y clínicamente relevante
de los hallazgos coronarios (Greenberg et al., 1989).
Aunque la Clasificación de Greenberg de 1989
utiliza el término de anomalía para describir alteraciones en el origen,
trayecto y terminación, la tendencia contemporánea busca normalizar la
nomenclatura hacia el uso de variante. Bajo este esquema, las anomalías
coronarias se definen como aquellas variantes cuya prevalencia es menor al 1%
en la población general y que, frecuentemente, conllevan una implicación
fisiopatológica potencial (Angelini, 2007).
La CCTA se ha consolidado como la modalidad de
referencia no invasiva para la evaluación anatómica integral de estas variantes
(Moreno et al., 2020). Ofrece alta resolución espacial y temporal, adquisición
volumétrica y reconstrucciones multiplanares y
tridimensionales, lo que permite una valoración detallada del origen, trayecto
y terminación de las arterias coronarias, así como de su relación con
estructuras cardiacas y grandes vasos (Abbara et al., 2016).
A pesar de su creciente uso en la práctica clínica,
la información disponible sobre la frecuencia y distribución de las variantes
anatómicas coronarias en poblaciones específicas sigue siendo limitada,
particularmente en la población mexicana. La mayoría de los estudios publicados
proviene de poblaciones europeas, asiáticas o sudamericanas, lo que dificulta
la extrapolación directa de sus resultados a nuestro contexto (Achenbach,
2017).
Materiales y métodos
Se realizó un estudio observacional, descriptivo,
retrospectivo y transversal, con muestreo no probabilístico por casos
consecutivos. Se revisaron los estudios de angiotomografía
computarizada de arterias coronarias registrados en el sistema RIS‑PACS del
Servicio de Tomografía del Hospital General de México, realizados entre marzo y
noviembre de 2025.
Se incluyeron pacientes de ambos sexos, mayores de
18 años, con estudios de angiotomografía coronaria
completos y con calidad diagnóstica adecuada para la evaluación anatómica
coronaria. Se excluyeron aquellos estudios que no cumplieran con el protocolo
institucional o presentaran calidad diagnóstica insuficiente.
El tamaño de muestra se calculó considerando una
proporción esperada de variantes anatómicas coronarias del 4.7%, un nivel de
confianza del 95% y una precisión del 5%, obteniéndose un tamaño mínimo de 48
estudios. El tamaño final de la muestra superó este valor, lo que incrementó la
precisión de las estimaciones.
Las variables analizadas incluyeron edad, sexo,
presencia de variantes anatómicas coronarias y datos clínicos compatibles con
isquemia miocárdica, definidos a partir del diagnóstico clínico y el motivo de
envío consignados en el expediente radiológico.
El análisis estadístico se realizó mediante
estadística descriptiva. Las variables cuantitativas se expresaron como media y
desviación estándar, y las cualitativas como frecuencias y porcentajes. Para
evaluar la asociación entre variables se utilizó la prueba de chi‑cuadrada de
independencia, considerando un valor de p < 0.05 como estadísticamente
significativo.
Resultados
Durante el periodo comprendido entre marzo y
noviembre de 2025 se identificaron 103 estudios de angiotomografía
computarizada de arterias coronarias realizados en el Hospital General de
México. De estos, 88 estudios cumplieron con los criterios de inclusión y
fueron incluidos en el análisis final. La población
estudiada presentó una edad media de 54 ± 19 años (ver Figura 1). Del total de los pacientes, el 51.4% (n = 45)
correspondió al sexo femenino y el 48.6% (n = 43) al sexo masculino.
Figura 1. Edad de los pacientes sometidos a CCTA en el periodo de marzo de 2025 a noviembre de 2025.
_archivos/image002.gif)
Fuente: Elaboración propia
Se identificaron variantes anatómicas de las
arterias coronarias (ver Figura
2) en el 28.41% de los estudios (n = 25). Las variantes más frecuentemente
observadas fueron la presencia de ramo intermedio (ver Figura 3 ) en el 36% (n = 9), la dominancia coronaria
izquierda en el 36% (n = 9), los puentes miocárdicos (ver Figura 4) en el 20% (n = 5) y el origen izquierdo de la
arteria coronaria derecha (ver Figura 5) en el
8% (n = 2).
Figura 2. Número de variantes anatómicas de las arterias coronarias detectadas en la CCTA.
_archivos/image004.gif)
Fuente: Elaboración propia
Figura 3 . Ramo intermedio en paciente femenino de 31 años. Imagen en plano axial y reconstrucciones volumétricas 3D.
_archivos/image006.jpg)
_archivos/image008.jpg)
Nota al pie: Imagen en reconstrucciones
volumétricas 3D y plano axial. Fuente: Elaboración
propia.
Figura 4. Puente miocárdico profundo en segmento distal de la arteria descendente anterior.
_archivos/image010.jpg)
_archivos/image012.jpg)
Nota al pie: Reconstrucción volumétrica 3D y
reconstrucción paramétrica con planeación en el eje axial, asi
como reformateos curvos de la arteria coronaria
descendente anterior a nivel del puente miocárdico.
Fuente: Elaboración propia.
Figura 5. Nacimiento contralateral de la arteria coronaria derecha.
_archivos/image014.jpg)
_archivos/image016.jpg)
Nota al pie: Reconstrucciones volumétricas 3D. Fuente: Elaboración propia.
Los principales motivos de solicitud del estudio
fueron dolor torácico (22.7%, n = 20), protocolo de evaluación pretrasplante (21.6%, n = 19), infarto agudo de miocardio
(20.5%, n = 18) y estenosis valvular aórtica (18.2%, n = 16). Otros motivos de
menor frecuencia incluyeron cardiopatías congénitas, miocardiopatías, control
de dispositivos intracardiacos y sospecha de origen coronario anómalo (ver Figura 6).
Figura 6. Gráfico
de distribución de los diagnósticos de envió en los expedientes radiológicos de
CCTA.
_archivos/image018.gif)
Fuente: Elaboración propia.
Datos clínicos compatibles con isquemia miocárdica
estuvieron presentes en el 57% de los pacientes (n = 50). Al analizar su
relación con la anatomía coronaria, se observó que los pacientes con variantes
anatómicas presentaron con mayor frecuencia datos clínicos de isquemia en
comparación con aquellos con anatomía coronaria típica, diferencia que resultó
estadísticamente significativa (p = 0.034).
No se identificó una asociación estadísticamente
significativa entre la presencia de variantes anatómicas coronarias y el sexo
de los pacientes (p = 0.058).
Las complicaciones relacionadas con el
procedimiento fueron infrecuentes y se limitaron a infiltración del medio de
contraste en el 2.91% de los estudios (n = 3), sin repercusiones clínicas
mayores.
Discusión
En el presente estudio se identificó una
prevalencia de variantes anatómicas de las arterias coronarias del 28.41%,
cifra superior a la reportada en la mayoría de las series publicadas, donde se
describe un rango que oscila entre 0.6% y 18.4% (Hernández‑Hernández
et al., 2017). Esta diferencia puede explicarse, en
parte, por los criterios empleados para definir las variantes anatómicas, ya
que en el presente análisis se incluyeron entidades como el ramo intermedio, la
dominancia coronaria izquierda y los puentes miocárdicos, las cuales no siempre
son consideradas variantes anatómicas en otros estudios.
La presencia de ramo intermedio y la dominancia
coronaria izquierda fueron las variantes anatómicas más frecuentes, cada una
con una prevalencia del 36%. Estas cifras son superiores a las descritas en la
literatura internacional, lo que podría atribuirse tanto a características
propias de la población hospitalaria estudiada como al tamaño de la muestra.
Los puentes miocárdicos se identificaron en el 20% de los casos, resultado
concordante con lo reportado en estudios basados en angiotomografía
coronaria, los cuales describen prevalencias similares cuando se utilizan
técnicas de alta resolución espacial.
El origen izquierdo de la arteria coronaria derecha se observó en el 8% de los pacientes con variantes anatómicas, una frecuencia mayor a la descrita previamente, donde se reportan prevalencias considerablemente menores. Este hallazgo debe interpretarse con cautela, ya que podría estar influido por el carácter retrospectivo del estudio y por un posible sesgo de selección inherente a una población hospitalaria de referencia, ya que los sujetos de estudio no representan a la población general asintomática, sino a pacientes referidos a un hospital de tercer nivel con una alta probabilidad pre-test de cardiopatía isquémica, por lo tanto, la asociación estadísticamente significativa encontrada (p = 0.034) entre las variantes y la isquemia podría estar influenciada por esta predisposición clínica más que por una relación causal directa en todos los casos.
Desde una perspectiva puramente fisiopatológica, el incremento en la prevalencia de sintomatología isquémica en portadores de variantes anatómicas no puede atribuirse de forma exclusiva a la coincidencia con procesos ateroscleróticos acelerados. Es necesario desglosar el comportamiento mecánico intrínseco de entidades como el origen contralateral de la arteria coronaria derecha y los puentes miocárdicos. En el caso del nacimiento contralateral desde el seno de Valsalva izquierdo, el vaso anómalo frecuentemente adopta un trayecto interarterial, entre la raíz aórtica y el tronco de la arteria pulmonar, o intramural aórtico. Durante situaciones de estrés hemodinámico o ejercicio físico vigoroso, la expansión sistólica de ambos grandes vasos genera una fuerza de compresión extrínseca extrínseca de tipo "pinza", reduciendo críticamente el área luminal coronaria. Adicionalmente, el origen de estas arterias suele presentar una morfología en ojal y un ángulo de salida agudo con respecto a la pared aórtica. Este ordenamiento geométrico anómalo favorece el colapso del ostium durante la taquicardia debido al aumento del estiramiento de la pared aórtica, limitando el flujo coronario anterógrado y desencadenando fenómenos de isquemia miocárdica regional transmural.
Por otra parte, la dinámica de los puentes miocárdicos introduce
variables de cizallamiento endotelial complejas. Aunque la perfusión coronaria
es predominantemente diastólica, la compresión sistólica del segmento
tunelizado por las fibras del miocardio suprayacente condiciona un retraso en
la relajación del vaso durante la diástole temprana. Este retraso disminuye la
reserva de flujo coronario y promueve una disfunción endotelial crónica. La
perturbación local del flujo laminar genera vectores de estrés tangencial
alterados (low shear
stress) inmediatamente proximales al sitio del puente miocárdico, lo que
convierte a este segmento en una zona altamente vulnerable para el desarrollo
temprano de placas ateromatosas. Asimismo, las variantes consideradas benignas,
como el ramo intermedio y la dominancia coronaria izquierda, alteran la
distribución geométrica del flujo global. El ramo intermedio, al nacer de una
trifurcación del tronco coronario izquierdo, modifica los ángulos de
cizallamiento de los flujos locales, mientras que la dominancia izquierda
concentra todo el territorio inferior y posterior en un solo eje vascular. Esto
reduce de forma drástica la tolerancia miocárdica a eventos oclusivos menores
debido a la escasez de redes de colaterales funcionales.
Un hallazgo clínicamente relevante fue la alta
proporción de pacientes con datos clínicos compatibles con isquemia miocárdica.
El análisis estadístico mostró una asociación significativa entre la presencia
de variantes anatómicas coronarias y dichos datos clínicos, lo que sugiere que,
si bien muchas variantes pueden ser hallazgos incidentales, un subgrupo podría
tener implicaciones clínicas. No obstante, estos resultados no permiten
establecer una relación causal y deben interpretarse como una asociación observacional.
En cuanto a la distribución por sexo, no se
observaron diferencias significativas en la frecuencia de variantes anatómicas
coronarias entre hombres y mujeres, hallazgo consistente con lo descrito en
estudios previos. La edad media de la población estudiada refleja la diversidad
de indicaciones clínicas para la realización de angiotomografía
coronaria en un hospital de tercer nivel.
La angiotomografía
coronaria demostró un perfil de seguridad favorable, con una baja tasa de
complicaciones, limitadas a infiltración del medio de contraste, sin
consecuencias clínicas relevantes. Estos hallazgos respaldan su uso como una
herramienta diagnóstica segura y eficaz para la evaluación anatómica coronaria.
Entre las principales limitaciones del estudio se incluyen su diseño retrospectivo, el tamaño muestral relativamente reducido y la falta de estandarización universal en la definición de variantes anatómicas coronarias, lo que dificulta la comparación directa con otras series. A pesar de estas limitaciones, los resultados aportan información relevante sobre la prevalencia de estas variantes en una población mexicana y refuerzan la utilidad de la angiotomografía coronaria para su identificación sistemática.
Conclusión
Este estudio establece que las variantes anatómicas
coronarias en la población mexicana atendida en el Hospital General de México
presentan una prevalencia significativamente mayor (28.41%) a la reportada en
el estándar internacional. Más allá de ser hallazgos incidentales, la
asociación estadísticamente significativa (p = 0.034) encontrada entre estas
variantes y la isquemia miocárdica obliga a un cambio de paradigma ya que estas entidades deben dejar de considerarse meras
curiosidades anatómicas para ser integradas formalmente en la estratificación
de riesgo cardiovascular.
Esta transición hacia la medicina cardiovascular de
precisión exige una reestructuración de las guías clínicas locales. La
identificación de estas variantes mediante CCTA no debe interpretarse como un
punto de finalización diagnóstica, sino como el eje de un algoritmo dinámico de
estratificación. Proponemos que los pacientes con variantes anatómicas
coronarias de alto riesgo (como los trayectos interarteriales
o puentes miocárdicos profundos) sean integrados en un protocolo de seguimiento
longitudinal que combine la evaluación anatómica multidetector
con herramientas funcionales avanzadas. La incorporación de la reserva de flujo
fraccional derivada de tomografía computarizada (FFR-CT) surge como una
necesidad prioritaria en el tercer nivel de atención, permitiendo discriminar
la repercusión hemodinámica de cada variante de forma no invasiva mediante
dinámica de fluidos computacional. Esta estrategia optimizará la toma de
decisiones terapéuticas, evitando intervenciones quirúrgicas de
revascularización innecesarias o, por el contrario, permitiendo la programación
de destechamientos quirúrgicos oportunos en pacientes
jóvenes con alto riesgo de muerte súbita cardíaca.
En conjunto, los resultados de este estudio aportan
información inicial sobre la prevalencia de variantes anatómicas coronarias en
una población mexicana y respaldan el valor de la angiotomografía
coronaria como una herramienta diagnóstica segura, accesible y precisa. Estos
hallazgos constituyen un punto de partida para futuras investigaciones que
permitan profundizar en el impacto clínico y epidemiológico de estas variantes,
tales como integrar la angiotomografía con pruebas de
reserva de flujo fraccional (FFR-CT) o estudios de perfusión miocárdica para determinar la relevancia
hemodinámica real de anomalías como los puentes miocárdicos o el nacimiento
contralateral, asi como dar seguimiento a los
pacientes con variantes anatómicas coronarias
para poder así valorar el pronóstico a
largo plazo de estos pacientes lo que nos permitirá establecer
protocolos de manejo preventivo en la práctica clínica.
Referencias
Abbara, S., Blanke, P., Maroules,
C. D., Cheezum, M., Choi, A. D., Han, B. K., Marwan, M., Naoum, C., Norgaard,
B. L., Rubinshtein, R., Schoenhagen,
P., Villines, T. & Leipsic, J. (2016). SCCT guidelines for the performance
and acquisition of coronary computed tomographic angiography: A report of the
society of Cardiovascular Computed Tomography Guidelines Committee: Endorsed by
the North American Society for Cardiovascular Imaging (NASCI). Journal of
Cardiovascular Computed Tomography, 10(6), 435–449. https://doi.org/10.1016/j.jcct.2016.10.002
Achenbach, S. (2017). Coronary CT
angiography-future directions. In Cardiovascular Diagnosis and Therapy (Vol. 7,
Issue 5, pp. 432–438). AME Publishing Company. https://doi.org/10.21037/cdt.2017.06.10
Angelini, P. (2007). Coronary
artery anomalies: An entity in search of an identity. In Circulation (Vol. 115,
Issue 10, pp. 1296–1305). https://doi.org/10.1161/CIRCULATIONAHA.106.618082
Angelini, P. (2014). Novel imaging
of coronary artery anomalies to assess their prevalence, the causes of clinical
symptoms, and the risk of sudden cardiac death. Circulation: Cardiovascular
Imaging, 7(4), 747–754. https://doi.org/10.1161/CIRCIMAGING.113.000278.
Ferreira-González, I. (2014). The
Epidemiology of Coronary Heart Disease. Revista
Española de Cardiología (English Edition), 67(2),
139–144. https://doi.org/10.1016/j.rec.2013.10.002
Fujimura, T., Miura, T., Nao, T., Yoshimura, M.,
Nakashima, Y., Okada, M., Okamura, T., Yamada, J., Ohshita,
C., Wada, Y., Matsunaga, N., Matsuzaki, M. & Yano, M. (2014). Dual-source computed tomography
coronary angiography in patients with high heart rate. Heart and Vessels,
29(4), 443–448. https://doi.org/10.1007/s00380-013-0383-5
Galperin-Aizenberg, M., Cook, T.
S., Hollander, J. E. & Litt, H. I. (2015a). Cardiac CT angiography in the
emergency department. In American Journal of Roentgenology (Vol. 204, Issue 3,
pp. 463–474). American Roentgen Ray Society. https://doi.org/10.2214/AJR.14.12657
Gomes de Farias, L. de
P., Morais, T. C., Dantas, R. N., Araújo-Filho, J. de A. B., Baptista, L. de P.
S., Silveira, J. S., Sampaio, M. C., Pincerato, R. de
C. M., Machado, D. C., Restrepo, C. S. & Cavalcanti, C. (2024). Revisiting Coronary Artery
Anomalies. In Radiographics (Vol. 44, Issue 8).
Radiological Society of North America Inc. https://doi.org/10.1148/rg.230145
Greenberg, M. A., Fish, B. G.
& Spindola-Franeo, H. (1989). Congenital Anomalies of the Coronary Arteries: Classification and
Significance. Radiologic Clinics of North America, 27(6), 1127–1146. https://doi.org/10.1016/S0033-8389(22)01202-7
Kesieme, E. B., Omoregbee,
B., Ngaage, D. L. & Danton, M. H. D. (2024).
Comprehensive Review of Coronary Artery Anatomy Relevant to Cardiac Surgery.
Current Cardiology Reviews, 21(2). https://doi.org/10.2174/011573403x321942241023112517
Kini, S., Bis, K. G. & Weaver,
L. (2007). Normal and variant coronary arterial and venous anatomy on
high-resolution CT angiography. American Journal of Roentgenology, 188(6),
1665–1674. https://doi.org/10.2214/AJR.06.1295
Lin, S., Tremmel, J. A., Yamada,
R., Rogers, I. S., Yong, C. M., Turcott, R., McConnell, M. V., Dash, R. &
Schnittger, I. (2013). A novel stress echocardiography pattern for myocardial
bridge with invasive structural and hemodynamic correlation. Journal of the
American Heart Association, 2(2). https://doi.org/10.1161/JAHA.113.000097
Hernández-Hernández, J., Guzmán-Ramírez, D., Enriquez-Rodríguez, R. & José María Hernández Hernández, C. (2017). Artículo de revisión 02 Revista de ecocardiografía práctica y otras técnicas de imagen cardíaca Anomalías de arterias coronarias. Evaluación por angiotomografía cardíaca multidetector y otras técnicas de imagen cardíaca. In RETIC (Vol. 5). https://doi.org/10.37615/retic.n5a3
Moreno, P. R., Stone, G. W., Gonzalez-Lengua, C. A.
& Puskas, J. D. (2020). The Hybrid Coronary Approach for Optimal Revascularization: JACC Review
Topic of the Week. In Journal of the American College of Cardiology (Vol. 76,
Issue 3, pp. 321–333). Elsevier USA. https://doi.org/10.1016/j.jacc.2020.04.078
Sánchez-Pérez, R., Enciso-Muñoz, J. M., Meneses-Bonilla, A., Borrayo-Sánchez, G., Estrada-Suárez, A., Sánchez-Rodríguez, M. I., Saturno-Chiu, G., Flores-Velasco, S. A., Mateo-Camacho, Y. S., Zamorano-Velázquez, N. F., Ortega-Ramírez, J. A., Santaularia-Tomas, M., Ruiz-Gastélum, E., Puente-Barragán, A. C., Díaz-Aragón, A., Lozoya-del-Rosal, J. J., Cuevas-Cueto, D., Ramos-Cházaro, E., Lozoya-Morales, J. J., … Moguel-Ancheita, R. (2021). Consenso Mexicano sobre la Cardiopatía Isquémica Crónica. Diagnóstico, clasificación y estratificación no invasivos. Colegio Mexicano de Cardiología Intervencionista y Terapia Endovascular (COMECITE). Cardiovascular and Metabolic Science, 32(S4), s288-316. https://doi.org/10.35366/101973
Thiene, G., Frescura, C., Padalino, M., Basso, C.
& Rizzo, S. (2021). Coronary
Arteries: Normal Anatomy With Historical Notes and Embryology of Main Stems. In
Frontiers in Cardiovascular Medicine (Vol. 8). Frontiers Media SA. https://doi.org/10.3389/fcvm.2021.649855